A VECES MENTIR TAMBIÉN ES ABUSO

Hace poco La Voz de Ituzaingó cumplió 10.000 días contando todos sus formatos desde los inicios como revista en papel allá por 1992.

En todo este tiempo miles de personas se han acercado para, de alguna manera, pedirnos la publicación de determinados hechos y circunstancias que nos hemos tomado el trabajo de investigar y chequear previamente, amén de buscar otras “campanas”.

Por supuesto que en este camino investigativo hubo filtraciones y la “información” llegó no del todo chequeada… pero se trataba de unos pocos casos.

Con las redes sociales esto cambió sustancial y peligrosamente a nuestro entender, hasta tal punto que los vecinos acuden a nosotros pero luego de “subirlo” a su Face y sobre todo (cuando se trata de temas candentes y picantes) transformándose en un reguero de pólvora en pocos minutos.

“Fulano abusó de una nena de 10 años” se convierte en una foto de una persona que es muy conocida en Ituzaingó con un título catástrofe: “FULANO PEDÓFILO”, así como para arruinarte la vida en un ratito.

“La docente Francisca abusó de 11 nenes en el Jardín de Infantes La Cachirla, salita fucsia” se convierte en una foto de la docente con nombre y apellido que hace añares viene ejerciendo con excelente desempeño y referencias con el escrache PEDÓFILA y que Dios la Auxilie.

De ninguna manera vamos a defender a pedófilos o abusadores en ninguna de sus variantes; solo queremos detenernos en lo que sucede si alguno de estos “escrachados” llega a ser inocente de los cargos que se le imputaron en las redes.

¿Quién le devuelve la vida a Francisca que a los 30 y pico se encontró que nadie más le da un trabajo no ya de maestra jardinera, ni siquiera de jardinera en alguna casona de Parque Leloir?

Los “feisbuqueros entusiastas y eufóricos” ¿dedicarán la misma energía en publicar que se equivocaron…  que Francisca no abusó de nadie y que alguien con ganas de perjudicarla o al Establecimiento al que pertenece hizo correr el post de “Francisca pedófila”?

Los dos casos a los que nos referimos son reales, existen e involucran a dos vecinos del distrito y solo se verán publicados en La Voz de Ituzaingó con la calificación que corresponda (y no ahorraremos en adjetivos) cuando veamos la causa y la sentencia firme, cámara Gesell incluida.

También entendemos a los que se desesperan por difundir la posible existencia de un pedófilo o abusador en un lugar donde hay niños, para que se los separe de ellos; como periodistas debemos tener “pruebas” de semejante aseveración.

Antecedentes: En el “Credo” de Benjamin Harris (año 1690) ya encontramos la verdad, objetividad y exactitud como elementos de la noticia informativa, también la condena los falsos rumores y el derecho de rectificación frente a los errores

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