UNA MANERA DE DECIR OTOÑO

Recostado en el farol, bohemio, caminante.

Fedor, cepilla con su chancleta el lomo de su fiel lanudo que, esboza un sonido ronco, aburrido, linyereando como su dueño…

Desafío que increpa a la nómade nocturna que deambula con su pléyade brillante, pero muda…

Hoy, entre las sombras, se quiere empujar olvidos, tal vez, haya caminos en rutas inciertas este otoño…

María Rosa Torres de Wiurnos, Extraido de “Taller Literario Puerto Plumas X”

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