MIS MONSTRUOS ESCONDIDOS

Con una daga que atraviesa mis entrañas,

Y los monstruos de mis sueños que danzan espirales

El viento se lleva la última hoja

Que queda en una rama,

Y la última gota de rocío

Que deja, intrépido y rosado el amanecer.

Me hundo en la tierra como herramienta de labriego

Y las cenizas de mi cuerpo

Alimentan las raíces

De los azahares perdidos de mi infancia.

O vuelan,

Susurro en la voz del viento.

Dulce primavera a veces,

Sonido embravecido

Cuando sopla su furia en la tierra

Y vuelve a fluir mi sangre

En la sinfonía de la tarde lluviosa.

Entonces vuelvo de la muerte

Hecha sonido, brisa, canto,

Agua para el hombre cansado.

Regreso…

Hasta que al bosque lo azoten

De nuevo las tormentas blancas.

Selva Denis

Extraido de “Taller Literario Puerto Plumas X”

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