JUICIO AL ASESINO DE LETICIA BARRACCHINI

El lugar en el Tribunal de Morón es pequeño, apenas caben los letrados, jueces y un público que no puede sobrepasar las 18 personas. Claro que a las 9 de la mañana de un día lunes, habitualmente no puede concurrir mucha gente. No es el caso del Juicio a Gastón Gonzalo Alcaraz, sindicado como culpable del homicio de Leticia Barrachini, profesora del Espacio de Teatro de Ituzaingó dependiente de la Municipalidad, y compañera de elenco de quien escribe estas líneas.
Leticia Barrachini volvía de la casa de unos amigos la noche del 20 de setiembre de 2015 en el auto manejado por su esposo Martín Lanatta y sus dos hijos. A consecuencia del impacto de una Partner manejado por Gastón Alcaraz falleció Leticia y su hija Julia. El vehículo embiste a la familia de frente, venía de contramano por el Camino del Buen Ayre, su conductor alcoholizado (el dosaje dio 1.59).


“LETICIA ERA UN SER DE LUZ. UNA MADRE EJEMPLAR, UNA PROFESORA IRREEMPLAZABLE”.
El 29 de mayo de 2017 comenzó el Juicio Oral. El fiscal calificó como “Homicidio simple”. La defensa de Alcaraz: “homicidio culposo” y aclara que su testigo va a declarar como fueron los hechos pero no iba a responder preguntas.
El acusado reconoció que lo invitaron a tomar algo de alcohol en la casa de la familia donde estaba cenando y al retornar a su domicilio se le cruzó un bulto, que intentó esquivar y quedó mal ubicado en el Camino del Buen Ayre. Estando en el interior de su vehículo detenido recibió y un impacto y horas después despertó en el hospital. “Cuando me enteré de lo que había sucedido a la familia me puse a llorar y a rezar en voz alta”.
“LETICIA BARRACHINI ERA UN SER INIGUALABLE. POR ESO FUE UNANIME LA DECISION DE PONERLE SU NOMBRE A LA SALA DE TEATRO DE ITUZAINGO”.
El acusado perforado por las miradas de los padres de Leticia, de su marido Martín y de sus padres admitía: “no fue mi intención lastimar a nadie. Me dijeron que mi dosaje de alcohol había dado 1.59 y la verdad que no me di cuenta que había ingerido esa cantidad de alcohol” y ya en medio del llanto de los familiares y amigos de Leticia, terminó su testimonio así: “sé que merezco una condena por mi negligencia al manejar y descuido al tomar alcohol”.
A continuación declaró el marido y padre de las dos víctimas, Martín Lanatta: “volvíamos de la casa de una amiga por el carril del medio del Camino del Buen Ayre a una velocidad crucero de 100-110. De repente veo unas luces de frente por el mismo carril, Leticia grita, giro el volante a la derecha, las luces giran a la derecha, giro levemente el volante a la izquierda y las luces vuelven a imitar mi maniobra. Otro grito de Leticia. Siento el brutal impacto, estaba todo muy oscuro, grito: Leti, Leti, cuando la veo intento sacarla, pero no puedo. Los autos pasaban a toda velocidad. Salgo del auto y a 10 metros veo el cuerpo de Julita tirado en el pavimento con los ojos abiertos”.
“A LETI NADA LA DOBLEGABA. SIEMPRE CON UNA SONRISA EN LOS LABIOS, AUN EN MEDIO DE LA ADVERSIDAD. NO SÉ SI DIOS SABE POR QUÉ SE LA LLEVÓ ASÍ”
Julia es derivada a un centro asistencial y en medio del shock, Lanatta escucha que uno de los médicos que llega al lugar grita: “llevate al nene y al papá. El hijo de puta venía de contramano”.
Marcelo Leiciaga, bombero voluntario trabajaba para Emergencia Vial iba a hacer un relevo y vio un accidente pasando Gorriti. “Había un cuerpo de una nena viva aún. El señor me pidió que saque a su mujer del auto. Llega un móvil, empiezan a trabajar, veo un señor que saca un arma (uno de los testigos que querían linchar a Alcaraz) intervengo, logro que me de el arma. Llega la ambulancia que la atendió a la nena. Le hablé al conductor de la Partner (Alcaraz) pero balbuceaba y tenía un fuerte olor a alcohol”.
“Te vamos a linchar, hijo de puta. Venías de contramano haciendo zigzag”, era una de las amenazas que los testigos le gritaban a Alcaraz instantes después de la colisión.
“CADA VEZ QUE TE MIRO, CADA SENSACION, SE PROYECTA LA VIDA, MARIPOSA TECNICOLOR”, ESO ERA LETICIA BARRACHINI.
Rodrigo Hugo Sandoval también fue testigo en el juicio y dijo: “Me crucé en el Camino del Buen Ayre con un vehículo de contramano. Yo venía por el carril del medio. El auto era una camioneta utilitaria y venía por el carril rápido de contramano. A la mañana siguiente me enteré por el diario del accidente… no lo podía creer”. La mujer de Sandoval llamó inmediatamente al 911 para denunciar el hecho.
Gerardo Criscuolo también atestiguó el 29 de mayo: “Iba a Bellavista, yo venía como acompañante. Pasando Gaspar Campos, antes de Martín Fierro veníamos por la mano rápida, nos íbamos a tirar hacia la derecha para bajar en Martín Fierro y unos segundos después nos encontramos con una Partner que venía por el carril rápido a alta velocidad de contramano con las luces encendidas. Había poco tránsito. Automáticamente llamamos al 911 explicando lo sucedido”.
“LETI: LOS QUE TE CONOCIMOS JAMÁS PODREMOS OLVIDAR TU ETERNA SONRISA Y TU GRAN CORAZÓN”

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