FALLECIÓ UN GRANDE DE ITUZAINGÓ: ROLANDO GOYAUD

Te conocí unos años antes de que TU ITUZAINGÓ se convirtiera en el MI Ituzaingó, como Municipio autónomo.

Te admiré cuando conocí una partecita apenas de la recopilación histórica que fue el eje de tu vida.

Te respeté cuando vi como abrías las puertas de cada rincón de tu casa para que cualquier vecino interesado en la historia del pueblo, de TU PUEBLO, se pudiera dar una zambullida en la colección de fotos, documentos, objetos durante horas y horas.

Te defendí cuando vi como “los ignorantes de siempre” te denostaron y criticaron queriendo restarle mérito y brillo a TU OBRA, la de atesorar cada uno de los queridos objetos que donaron tantos miles de vecinos.

Me uní a la cruzada de difundir lo que pasaba en TU QUERIDO ITUZAINGO con todas las herramientas que tengo, muchas de las cuales me enseñaste a usar, querido Rolando.

Me asombré cuando desde las más altas esferas del gobierno municipal en 1996 se te ninguneaba y ridiculizaba y me puse de tu lado.

Me dio vergüenza ajena cuando el periódico local que acompañaba a sus ediciones quincenales el fascículo de “Ituzaingó, al oeste de Buenos Aires” los discontinuó faltando apenas 6 entregas publicando una solicitada diciendo que “se faltaba a la verdad”. Y la verdad es que ese periódico hace rato ya no existe mientras que tus notas, documentales, investigaciones y semblanzas siguen rodando en cada uno de los rincones del universo.

Recuerdo todavía tu cara cuando en una de las entregas del Premio Santa Rosa (una de tus creaciones) tomé el micrófono para reclamarle al Intendente que firmara el decreto para que te declararan CIUDADANO ILUSTRE, que yacía en un cajón hacía 2 años.

Es la misma administración municipal que ayer proponía que te velaran en el Concejo Deliberante.

Me puse como loco cuando la Municipalidad empezó a construir en 1998 un Museo (el de la calle Olazábal) y no te llamaron ni te tenían en cuenta para ser su Director.

Me metí en las negociaciones entre abogados, Directores, Secretarios y otros funcionarios hace unos 3 años cuando les agarró el apuro y no sabían qué hacer con vos.

Vi como te respetaban y hasta idolatraban en otros lares, cuando te acompañé a varios de los “Congresos de los Pueblos Bonaerenses” que se hacen con la participación de los 135 municipios y donde, a excepción de las grandes ciudades, no hay ningún pueblo que tenga el nivel de investigación y recopilación histórica como el nuestro.

Ya con municipio autónomo 18 años de lucha dieron resultado y fuiste nombrado Director Honorario del Museo Municipal de Ituzaingó, traspasando todo el Tesoro Histórico que cobijó tu casa de Pirán al 500 durante 40 años.

Finalmente, y como no podía ser de otra manera, un 24 de octubre de 2014, el día de ITUZAINGÓ se inauguró el Museo Municipal de la calle Olazábal 855 donde su director Facundo Valdez aprendió a valorarte, respetarte y quererte, constituyéndose en el seguidor técnico de tu obra. A veces los políticos hacen las cosas bien.

Yo sé que esta no es la clásica nota “in memoriam” en la que se habla únicamente del fallecido, del que ya no está. ¡No me importa! Quise dejar un breve testimonio de lo que te vi luchar por este pueblo que ya no va a ser el mismo.

Quise contar de como las miles de veces que entré en tu casa devenida en Museo percibí el total acompañamiento de tu familia a tu obra, resignando muchísimas veces su intimidad y parte de sus vidas al Museo Clarisse Coulombié de Goyaud.

Y en definitiva si hablo de vos pero desde mi es porque –vos lo sabías- voy a ser quien, contra viento y marea, va a defender tu obra con todas las armas disponibles. Es lo menos que puedo hacer para devolver lo que hiciste por tu pueblo, mi pueblo: ITUZAINGÓ.

Daniel Jorge Galst

2 comentarios

    • Guillermo Caneto en diciembre 11, 2016 a las 17:48
    • Responder

    Gracias Daniel por valorar a quien apasionadamente preservó algo valiosísimo, que es el camino de quienes nos precedieron. Para aprender de ellos, y no para pensar que todo empezó, a lo sumo, con nuestro padres y abuelos.

    Tuve el privilegio de descubrir la casa de Rolando Goyaud junto a nuestras hijas, y que como escribís en tu gran nota, disfrutar con ellas cuando les permitió usar elementos de su Museo como si fueran contemporáneas: la maquina para elaborar manteca, el gramófono y tantos otros. Nunca olvidaré cómo abrieron sus ojos tan grandes, y el estímulo que les generó.

    Mi más grande admiración y agradecimiento para el Sr. Rolando Goyaud!

  1. TODO SE ENCUENTRA EN LA MEMORIA DE ESE CHALET DE ITUZAINGÓ. ALLÍ ESTÁ LA HISTORIA MUSICAL DE MI PADRE. CONCERTISTA Y ARREGLADOR DE GRANDES CANTANTES DE SU ÉPOCA. SÓLO ENTREGUÉ FOTOGRAFÍAS, PROGRAMAS DE ACTUACIÓN Y PARTITURAS ORIGINALES RESERVÁNDOME LAS PIEZAS DE CONCIERTO MANUSCRITAS. LO HIZO CON CORTESÍA Y VOLUNTAD CULTURAL. UN SALUDO A LA FAMILIA. “QUIÉN HA HECHO ALGO POR LOS DEMÁS NUNCA SERÁ OLVIDADO”

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