EL CAFÉ DEL PITO

“Era un negocio importante con mostradores y carpintería de primera calidad… en la zona sur los  Pastré y en la  zona norte los Bagnacedri… La bodega estaba en el sótano al que ingresaban las bordelesas de Mendoza por medio de una rampa. El salón tenía mesas donde se jugaba a las cartas… Los domingos se cerraba el almacén para atender el bar cuya máquina de hacer café producía un silbido que hizo que la gente lo identificara como el “Café del pito”. Las peleas se daban los  domingos porque también concurrían los quinteros de Pontevedra y Marcos Paz. Además la cancha del Atlético, en el lugar de la plaza, llevaba gente al bar… Tenía unos once años cuando en el salón,  donde estaban los dos billares y el mostrador en “L” vi a un hombre que enfrentaba una pelea armado con un cuchillo en una mano y una silla a modo de poncho en la otra… Rápidamente me sacó don Juan Massé”.

(Testimonio de Hugo Bagnacedri),
extraido del libro «Ituzaingó, al oeste de Buenos Aires» de Rolando Goyaud y el prof. Ricardo Castillo

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