PARA QUE LA POBREZA SEA CERO, LA EDUCACION DEBE SER 10 PUNTOS

El diputado Jorge Sarghini, ejemplificó “el claro indicio de la privatización que se viene dando en la educación en la última década, en especial en las zonas de mayor pobreza”. “A nivel provincial la matrícula estatal creció sólo 10 por ciento mientras que la privada 35 por ciento, índices muy similares a los nacionales. En cuanto a la matrícula primaria estatal bonaerense en los últimos doce años, cayó un 5,4 por ciento, y específicamente en el Conurbano la baja fue del 11,2 por ciento”, explicó Sarghini.
El diputado destacó además el incumplimiento de la Ley Federal de Educación, que establecía un 30 por ciento de concurrencia a escuelas de jornada completa. “Hasta el momento sólo un 13,4 por ciento de los alumnos goza de este beneficio a nivel país, pero en la provincia de Buenos Aires, baja el número al 5,9 por ciento, y en el Gran Buenos Aires al 4,9 por ciento, y otra vez los más perjudicados son los sectores de menores recursos”.
“El Gobierno provincial no puede ampararse sólo en la muletilla de que no puede comprometer lo que no puede pagar, y entonces reducir la discusión sólo a una ecuación financiera; tampoco puede pretender descalificar todo reclamo gremial calificándolo de político”, afirmó Sarghini.
Y agregó que “el Ejecutivo nacional no puede hacerse el distraído bajo el pobre argumento de no tener escuelas primarias y secundarias a su cargo, ya que la ley federal es nacional y la responsabilidad de cumplir con sus objetivos comprende a todos los niveles de gobierno”.
“Ya transcurrió el 30 por ciento de la actual gestión y no hubo ni un solo cambio en materia educativa. Deberían convocar en 90 días a una mesa multipartidaria y multisectorial para definir las metas para todo el siglo XXI de este tema fundamental. Porque la educación pública es la herramienta más fuerte para combatir la pobreza, y porque para que la pobreza sea cero, la educación tiene que ser 10 puntos”, concluyó el diputado.

Deja un comentario

Tu email nunca se publicará.