SE DICE DE MI. ELENA GREUS

premio santa rosa xiv bHola Elena!

Te quería contar que lo de hoy fue impresionante pero seguramente te habrás enterado. Sé que ALLÁ se habla mucho de estas cosas.

Por supuesto  que vinieron muchos de ESOS MIERDAS que vos tan bien ubicabas en su justo lugar, me refiero a algunos políticos y funcionarios que nunca te entendieron pero que siempre te respetaron, o por lo menos a la mayoría de los cuales hacías recular con  tu personalidad.

Pero estate tranquila Elenita, ellos estuvieron ocupando algún lugarcito en tu velatorio que se hizo en una cochería del  Municipio de Morón, a lo mejor porque alguien entendió que siempre estuviste más cerca de la política de derechos humanos de la cual este distrito fue pionero.

Pero la gran marea que fue inundando pacífica y suavemente el lugar donde te estuvieron despidiendo estaba formada de “GENTE”,  una palabra que para vos siempre tuvo un significado MAYÚSCULO. GENTE que sabía de tu lucha desde distintos lugares y que te respetaba por tus convicciones de hierro.

Cuando alguien como vos nos deja físicamente se produce una conmoción y un hueco imposible de llenar. Pero luego sobreviene una etapa en que, con tu ejemplo, los que te conocimos y admiramos, tomamos conciencia que no podemos dejar que semejante LUCHA quede trunca.

Sí, Elenita! Vos que me diste tanto desde lo humano tenés que saber que hace rato te llevo como bandera y desde un lugar que no va a diluirse nunca: desde el amor que profesé siempre POR TU EJEMPLO DE VIDA.

Como nuestra relación surgió de un desencuentro periodístico es que busqué el mismo medio, casi 20 años después para decirte, mejor dicho para prometerte que TULUCHA, no muere con tu cuerpo. Y lo digo acá y ahora porque era imposible que en el tiempo que compartimos, tan rico, apareciera un tema que tuviera que ver con la muerte física. ¡Eras avasallante!

ESOS MIERDAS no quisieron ponerle el nombre de Sonia a la Plaza de Barrio Nuevo,  pero vos te aseguraste y yo prometo continuar tu profundo deseo de que  el nombre de tu hija y tu esposo desaparecidos se recuerde en cada rincón de nuestro Ituzaingó.

Te voy a  recordar de mil maneras, Elena! Y sobre todo voy a volver al barrio y a  la Sala 17 de Octubre que tanto amás, cada vez que pueda para acordarme de nuestros encuentros y convertirlos, junto a todos tus colaboradores en obras de mejora para la calidad de vida de tus vecinos.

Y sobre todo nos voy a recordar alegres, disfrutando aquella Semana de Villa Udaondo con las remeras con el escudo de nuestro pueblo. ¿te acordás?

Sé que ALLÁ seguramente se ven algunos “noticieros” bastante imparciales y debés haber visto la marea acompañando los restos del presidente de Venezuela Hugo Chávez el día anterior que tu cuerpo pasara a otro estado donde la enfermedad no te puede alcanzar; te cuento que ACÁ abajo el dolor por los dos era el mismo.

 

2 comentarios

    • Ricardo en marzo 11, 2013 a las 10:42
    • Responder

    Hola Daniel. No sabia de esta historia. Como es eso del nombre de la plaza?

    1. me parece que sería justo que la Plaza de Barrio Nuevo lleve el nombre de Elena o de la familia Von Schmeling (esposo e hija desaparecidos)

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