INCENDIO RATTI 3858

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En la noche de hoy en Ratti 3858 hubo un principio de incendio en un galpón.
Alertados por los vecinos, los Bomberos Voluntarios de Ituzaingó llegaron al lugar en escasos minutos comprobando que en el interior del galpón había un sereno que ya había cortado la energía eléctrica y se procedió a apagar el foco del fuego.


En el interior había mucho material inflamable (bolsas de polietileno y botellas para suero) que por suerte no fueron presa de las llamas por el rápido accionar de los Bomberos.
Llama mucho la atención que en el frente del local no hay ninguna identificación del nombre de la empresa que lleva a cabo este emprendimiento y de paso renovamos el reclamo de Bomberos de que se identifique a todos los establecimientos fabriles y depósitos de manera fácil para, en caso de siniestro, saber con qué sustancias y sistemas poder actuar para su control o extinción.

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El comandante del Cuerpo de Bomberos, Oscar Jara se comunicó con Defensa Civil y la Dirección de Habilitaciones de la Municipalidad para que hagan las averiguaciones pertinentes.

1 comentario

  1. Al día siguiente del INCENDIO hablamos con el comandante de Bomeros Oscar Jara quien nos informó que el incendio se habría provocado por el calentamiento de un cable de electricidad de grueso calibre que estaba apoyado sobre una pila de botellas de polietileno para suero, y que para extinguir el mismo se utilizaron aproximadamente 1000 litros de agua. Los inspectores municipales insistían en que NO HUBO NINGÚN INCENDIO, pero la imagen que hemos tomado una hora después del episodio son muy elocuentes. El plástico solo se derrite de esa manera formando casi una masa homogénea y compacta en su base, cuando está en contacto con las llamas. De cualquier manera el dueño de la fábrica de polietileno que está justo enfrente de Ratti 3858, quien también es dueño de ese local nos confirmó que se lo alquiló a una gente y que en un par de días los iban a desalojar, debido, según él, a “la mugre que imperaba en el lugar”.
    Zolezzi nos permitió ingresar (pero no sacar fotografías) por lo cual les contamos a los lectores que el lugar parecía como un depósito de una de esas personas que sufren del “síndrome de Diógenes” también llamados acumuladores.
    Esto -obviamente- no conduce a la seguridad y tranquilidad de los vecinos linderos.
    Lamentablemente tuvo que pasar algo (aunque no fue de gravedad) para que las autoridades municipales y el propio dueño de la propiedad donde se llevaba a cabo esta actividad “clandestina” (ya que no tenía habilitación ni denominación alguna) tomaran conciencia de lo que ocurría allí.
    La actividad que se desarrollaba en Ratti 3858 fue clausurada por la Municipalidad, y el día sábado 13 de agosto estaba siendo desalojada.

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