Nov 12

BILLETERA MATA ECOLOGÍA

El vecino de Parque Leloir Arturo Curátola está indignado por varias irregularidades del gobierno municipal de Ituzaingó. El hombre es italiano, no tiene pelos en la lengua y por tanto vehemente al expresarse resume un poco hacia dónde va Ituzaingó si no lo frenamos antes.

La nota es de Arturo Curátola, la ilustración es nuestra en base a un material gráfico suministrado por uno de los pioneros de Parque Leloir, Guillermo Villegas.

La zona de Parque Leloir, municipio de Ituzaingó, fue calificada como área ecológicamente protegida, la que posee árboles añosos, centenarios, y una fauna y una flora que se destacan del resto del partido y del Gran Buenos Aires. Parque Leloir es uno de los pulmones verdes del Gran Buenos Aires, con los beneficios que ello conduce a todos los habitantes.

El municipio conducido por el ex sindicalista Alberto Descalzo, único intendente del distrito y que lleva más de veinte años en el poder, en simbiosis con el Honorable Concejo Deliberante (HCD) presidido por su hijo, el benjamín Pablo Descalzo, han promovido y aprobado infinidad de ordenanzas de excepción al código de edificación en esta zona, lo que está transformando una zona ecológicamente protegida en una sumatoria de pizzerías, comercios, centros comerciales, próximamente hoteles de varios pisos y de 80 departamentos y parking para 700 automóviles, según reza la publicidad.

Para ello se voltearon árboles de 80-100 años, cambiándolos por recién plantados, lo que destruye todo el sentido de la zona, avanza y destruye. Como ejemplo citamos la autorización en pleno parque de un supermercado, pero antes le asfaltaron la calle.

El Parque Leloir carece de agua corriente y de cloacas, consecuentemente, por las construcciones de excepción se observan y huelen aguas servidas que despiden sus olores pestilentes. Las napas freáticas están saturadas, las numerosas piletas de natación de la zona se descargan en las calles.

La indignación de los vecinos los movilizó y recurrieron al Ministerio de Ambiente de la Nación, a la Dirección de Ambiente de la Provincia y realizan todo tipo de gestiones, oficiales o no (tal el caso de Poder Ciudadano, quien se expidió pidiendo información al municipio sobre las ordenanzas de excepciones).

Los vecinos consideran que se trata de un verdadero abuso de poder y están planteando acciones contra el intendente y los concejales que aprobaron esas excepciones. Es sabido que esas ordenanzas de excepción tienen un correlato y un precio, cuya recaudación generalmente va a parar en manos de políticos corruptos.

La Asociación vecinal PLAC está en vigilia permanente, conjuntamente con los vecinos que están en pie de alerta y atención, ya que el municipio, de acuerdo con el HCD, está planificando cambiar el Código de Ordenamiento Urbano antes del 10/12, porque, por la obvia razón del resultado de las elecciones de octubre, el intendente Descalzo y el FPV, hoy Unidad Ciudadana, pierden la mayoría en el Concejo Deliberante, con la sospechosa rapidez que los impulsa, ahora o nunca.

No les interesa la voluntad ciudadana que mayoritariamente se expresó en los últimos comicios, a favor de Cambiemos, que impuso cinco concejales. Presienten que este feudo se termina y quieren lograr sus últimas conquistas, lo que no hicieron en 20 años lo quieren realizar en 10 días. Es muy grave lo que se está pergeñando a espaldas de los vecinos y damnificados directos, con zonas comerciales en los límites y dentro del Parque Leloir, lo que destruiría gran parte de la actual flora y abundante fauna. Asimismo, en el centro de Ituzaingó se autorizarían edificios de 10 pisos y de alta concentración comercial en zonas con carencia de infraestructura. Evidentemente, la billetera mata a la ecología, y más cuando la acompañan los restos de la corrupción política.

El autor es director del diario “L´Italiano”.

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