OTRA VEZ INAUGURAMOS EL CINE. AHORA COMO SALA DE ESPECTACULOS

1958 fue un año que comenzó un miércoles.
Frondizi se convierte en presidente con la ayuda de los votos del peronismo.
En Francia se abre el primer Carrefour.
También el Cine Gran Ituzaingó, también un emprendimiento privado.
Miles de vecinos pasaron por el Cine hasta que corrió la suerte de otras tantas salas grandes (incluso de la Capital Federal) que cada día veían cómo mermaban sus espectadores.
Tal vez el miedo a “salir” y a “reunirse” después del cine, aún a comerse una pizza, más el auge de las videocaseteras hogareñas hicieron que los cines con más de 300 butacas se convirtieran más en una “patriada” de los empresarios que en una actividad sustentable.
2003 también comenzó un miércoles.
Néstor Kirchner se convierte en presidente con la ayuda de los votos del duhaldismo.
En Ituzaingó, el intendente Descalzo inaugura el Cine Gran Ituzaingó después de una remodelación y puesta en valor como se estila decir hace unos años.
En esa oportunidad el 27 de agosto el intendente Descalzo declaraba: “en un año y medio la sala estará totalmente terminada”. En la inauguración (la primera) actuaron Juan Darthes y Eleonora Cassano y se expuso la maqueta de la CASA DE LA CULTURA DE ITUZAINGÓ (está en internet y es obra del arq. Rodrigo Ducrey con la consigna de: “Mantener la espacialidad del hall de acceso y de su sala principal; aprovechando el pullman y los espacios libres para ejecutar micro salas y talleres a fin de contar con actividades diarias y de público variable”.
EXACTAMENTE 10 años después el 27 de agosto de 2013 “un grupo de mujeres que acamparon a la espera de la venta de entradas en la puerta del Cine Gran Ituzaingó, sin saber precio, ni horario en el que la flamante boletería comenzaría a emitir las entradas, aguardaron”, dice Matías Benítez para “agencia Comunas”.
Finalmente el 3 de octubre con la presencia del gobernador Scioli, las máximas autoridades de Ituzaingó, los hermanos Serantoni (ahora concesionarios) y la madrina de la Sala Valeria Lynch se inauguró la mayor sala de espectáculos en muchos kilómetros a la redonda.
¿Y el Cine Gran Ituzaingó?
¿Y la Casa de la Cultura de Ituzaingó?
Los vecinos de Ituzaingó deberán esperar muchos años para tenerlas.
Mientras tanto la empresa SER TV después de realizar una importante inversión (en definitiva son empresarios y saben de qué se trata y cuál es el riesgo) se quedaron con la explotación DURANTE 10 AÑOS de una sala con 1500 butacas (a un precio promedio de 200 pesos daría una recaudación máxima de 300.000 pesos por función) pagándole al Municipio de Ituzaingó (ese que administra nuestros bienes) la friolera de 16 mil pesos por mes (el equivalente al alquiler de 5 departamentos de 2 ambientes en alguno de los edificios que se están construyendo en el microcentro ituzainguense).
Por supuesto que en el medio tuvimos el tornado en Ituzaingó que socavó muchos árboles, viviendas y las finanzas de la Municipalidad que ya estaban socavadas mucho antes por otro tipo de inconvenientes que nada tienen que ver con la naturaleza.
Pero también tuvimos “la posibilidad de solicitar un préstamo al Banco Provincia para terminar de equipar el Cine”, como planteaba el interbloque de concejales del FAP (Isla y Jara).
Y también se podían haber incentivado los contactos con el INCAA que se habían iniciado con buenas perspectivas.
Con todos estos datos y antecedentes (no me quiero olvidar que los hermanos Serantoni le ceden al Municipio 40 entradas gratis para cada espectáculo) acepté el convite del Secretario de Cultura de la Municipalidad Jorge Piccoli y me instalé muy cómodamente en una de las tremendas butacas del Cine Gran Ituzaingó para disfrutar del show de Sandra Mihanovich y Valeria Lynch.
La decoración de la sala, la iluminación, el sonido, las proyecciones sobre el escenario, los efectos… ¡¡¡IMPRESIONANTES!!!
Sé de muchos vecinos que a la hora de elegir un lugar para disfrutar de un buen espectáculo, estacionando gratuitamente el auto a un par de cuadras y después ir cerquita a comer algo a la salida… van a elegir el CINE GRAN ITUZAINGO, sin ninguna duda.
También sé que hablar de “buena gestión municipal” por haber “arreglado” una concesión por 10 años con empresarios de espectáculos no me parece justo, después de haberse llenado la boca diciendo que “rescataban el Cine como bien cultural para el pueblo de Ituzaingó”.
Es casi el mismo criterio que se aplica cuando pagamos fortunas a una empresa monopólica para recolectar los residuos domiciliarios y después no hay dinero para aumentar el sueldo de los empleados municipales que bien podrían hacer esa tarea con camiones y maquinaria del Municipio.
O cuando le pagamos a la empresa Salud Protegida, mientras por otra parte elevamos loas a la construcción del Hospital del Bicentenario, que esperemos no sea concesionado en un futuro.
“Igual que en la vidriera irrespetuosa de los cambalaches se ha mezclao la vida”, y herido por una pantalla de led ves llorar las viejas películas que veías con los pibes del barrio contra el vidrio de “La Terraza” mientras comías una porción de pizza con fainá.
CAMBALACHE, da lo mismo que sea Cine, Centro Cultural o Sala de Espectáculos, municipal o privado, que la inauguren cada vez que estamos en elecciones, que la usen para que los municipales vayan una vez cada dos años a ver un espectáculo que después no van a poder pagar, que venga el gobernador a celebrar que Descalzo consiguió inversión para que se beneficien los hermanos Serantoni, pero todavía en los Talleres Municipales le tiene que pedir a los profes que paguen los volantes (porque no hay caja chica) para convocar a los vecinos para que vengan gratis.
CAMBALACHE. Una noche como hoy Discépolo seguramente habrá escrito “Esta noche me emborracho”
ACLARACIÓN: Esta nota no hubiera sido posible sin la colaboración de: “agencia Comunas”, Wikipedia, el archivo de “La Voz de Ituzaingó” y el blog del arq. Ducrey,

1 comentario

    • antonio en octubre 28, 2013 a las 18:47
    • Responder

    Soy vecino de esta hermosa ciudad desde el año 1960 ,vi como progresaba nuestra ciudad a través del tiempo pero desde el año 1995 cuando fuimos intendencia realmente nos merecíamos algo mejor. Mereciamos un intendente que hubiese trabajado por el bien de la ciudad y no por su propio beneficio, porque 18 años después la ciudad tiene falencias de todo tipo a contar las calles totalmente rotas, las luminarias deficientes no contamos con un centro de atención médica que por lo menos atienda las necesidades de los más necesitados, la seguridad es bochornosa y además más de la mitad de la población no cuenta con cloacas ni agua corriente… entonces mi reflexión es: DESCALZO SE TE ACABO EL TIEMPO!!!

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